Aunque en el blog he hablado en numerosas ocasiones de acompañamiento, he decidido denominar este indicador así en homenaje a Stan Weinstein, que en su obra Los secretos para ganar dinero en los mercados alcistas y bajistas escribió ya en 1988 que no existe el aislamiento entre los mercados y sí la interdependencia.
Weinstein cita como ejemplos el mercado bajista de 1973 con las caídas previas en los mercados de Reino Unido, Australia, Francia, Japón y Alemania, entonces República Federal Alemana; el mercado bajista de 1981 con las caídas anteriores de Austria, Francia, Australia, Canadá, Hong Kong y Singapur; y el mercado alcista de 1982 que supuso el inicio del superciclo alcista, con alzas significativas previas en los mercados de Inglaterra, Países Bajos y Alemania. En todos estos casos el mercado estadounidense se movía en dirección contraria y las bolsas de los otros países sirvieron como indicador y alerta de los descensos y de los ascensos que estaban por llegar sucesivamente en la renta variable norteamericana.
Por esa razón he dedicado una serie con cuadros resumen de las bolsas de Estados Unidos, Europa, países BRICT y emergentes, países asiáticos y resto del mundo, con la intención de obtener una panorámica sobre el último movimiento al alza y su posible continuidad y vigencia.
De momento, cabría decir que el indicador de aislamiento todavía se encuentra en un punto neutro. Por un lado, no cabría hablar de una divergencia negativa clara en tanto que la mayoría de los índices han acompañado el movimiento al alza; por otro, sólo una parte ha conseguido realizar nuevos máximos. Éstos se han producido especialmente en el mercado
USA, mientras que los países
BRICT, los países
asiáticos y los de
Oceanía no lo han conseguido, así como buena parte de
Europa. Los países PIGS, por el contario, se han descolgado completamente del movimiento, negándose siquiera a tantear sus zonas de máximos; tal vez a modo de reflejo más fiel de la situación macroeconómica.
Nunca está de más recordar e insistir en que los movimientos bursátiles sanos, fuertes y de gran calado se producen con el acompañamiento de la mayoría de los índices y países y con el consenso del grueso del mercado. Por tanto, sería muy conveniente que los índices que no han roto sus zonas de máximos relativos anteriores pudieran llegar a hacerlo. Si no ocurriera así, se estaría ante una señal de alerta sobre la inconsistencia del último movimiento y la posibilidad de que el mismo llegara a su fin. Y en cualquier caso, habrá que pedir que las resistencias superadas actúen como soportes.